Samsung Electronics busca reactivar parte de su amenazado liderazgo en la industria global de los teléfonos avanzados.

En un momento en que el gigante surcoreano busca hacer destacar su modelo de curva rígida Galaxy Note Edge, en medio de una multitud de aparatos planos y de pantalla grande, los beneficios dependerán de si son capaces de producirlos a un coste competitivo y de persuadir a los desarrolladores para que hagan aplicaciones a la medida del nuevo formato.

Samsung Electronics se encamina hacia sus peores resultados anuales en tres años, acosado por el auge de compañías chinas como Xiaomi Technology Co y Lenovo Group Ltd entre los usuarios que buscan teléfonos más baratos con pantalla táctil y repletos de funciones.

Apple Inc es la única que se mantiene como una marca totalmente de alta gama. El movimiento colectivo de la industria hacia las pantallas más grandes hace que los diseños distintivos sean más complicados de lograr, según Kim Nam-su, diseñador de Samsung Electronics y uno de los creadores del Note Edge.

A la venta en Corea del Sur desde finales de octubre a un precio cercano a los mil dólares, el Note Edge también puede adquirirse en Japón y debutará pronto en Estados Unidos. Ha tenido buenas críticas en la prensa especializada, una buena noticia tras recientes revisiones que aseguraban que los aparatos de Samsung Electronics no destacaban frente a la competencia.

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