Jagger enfrenta un proceso con las aseguradoras tras la cancelación de una serie de conciertos por ser diagnosticado con trastorno de estrés postraumático.

Tras la triste pérdida de L’Wren Scott, quien fue pareja de Mick Jagger durante trece años, se cancelaron algunas fechas de Los Rolling Stones, quienes iniciarían una gira por Australia y Nueva Zelanda, la banda intenta cobrar el seguro que cubre estos incidentes, estamos hablando de una póliza por 29.3 millones de dólares la cual era para cubrir las pérdidas derivadas de la cancelación de alguna presentación, incluyendo como causas la muerte de familiares o personas cercanas de los miembros de la agrupación.

En esta póliza se incluyen el hermano de Jagger, tres ex novias, una ex esposa, siete hijos, cuatro nietos, su yerno y L’Wren Scott. Los representantes de los Stones presentaron una reclamación por 12.5 millones de dólares a las aseguradoras por la cancelación y postergación de conciertos, sin embargo las aseguradoras respondieron que la muerte de Scott no era “repentina e imprevista” o “más allá de su control” por lo que el incidente no cubría el pago.

También agregaron que era “razonable inferir que la señorita Scott había estado sufriendo de una enfermedad mental, condición para la cual se había recibido o recomendado la atención médica”.

Tras esta situación se decidió emprender acción judicial ante el Tribunal Superior de Justicia en Londres, Inglaterra. En la demanda se establece que el motivo por el cual la gira tuvo que ser cancelada fue por el trastorno de estrés postraumático agudo que presentó Jagger tras el suicidio de su pareja, su médico recomendó incluso apartarse del escenario por un lapso mínimo de 30 días.

No obstante las aseguradoras no se quedaron de brazos cruzados estas afirman que no hay certeza alguna de que el trastorno de Jagger sea motivo para cancelar los conciertos, ya que a su parecer el vocalista no había sido debidamente evaluado antes de presentar el desorden y que además todo el testimonio es de un doctor que no es psiquiatra y como contraataque iniciaron un proceso en Utah, para obtener la declaración del hermano de Scott, Randall Bambrough, y otro en Nueva York para tomar la declaración de la ex asistente personal de la diseñadora, Brittany Penebre, de la Oficina del Servicio Forense de Nueva York y de Adam Glassman, el albacea de la herencia de Scott.

Estos procesos pretenden tener acceso a correos electrónicos, mensajes o documentos que demuestren que Scoot “intentó real o presuntamente autolesionarse durante meses previos a su muerte, un intento real o presunto de suicidio y el estado mental en que se encontraba meses antes de su muerte”.

Si se comprueba que existía una condición preexistente que no fue declarada, el seguro podría no ser pagado, esperemos que todo esto se solucione para la banda pues no será la primera vez que alguien sufra dolores de cabeza gracias a las aseguradoras.