El tribunal de la unión Europea determinó que la representación gráfica del cubo de Rubik no incorpora una solución técnica que impida su registro.

El fabricante de jugetes Simba Toys (alemana) solicitó desde hace tiempo que se anulara el registro del Cubo Rubik como marca registrada por Seven Toys en 1999 por la Oficina de Marcas de la Unión. Durante el 2006 Simba Toys presentó una solicitud ante la OAMI para que esta anulase la marca tridimensional, alegando que incorporaba una solución técnica consistente en su capacidad de rotación que solamente podía protegerse por medio de una patente no por medio una marca.

La OAMI desestimó aquella solicitud y debido a ello la juguetería alemana interpuso ahora ante el Tribunal un recurso para anular la resolución. El día de hoy el Tribunal desestimó el recurso de Simba Toys por considerar que las caracteristicas esenciales de la marca son, por un lado, “el cubo en sí mismo” y por otro “la estructura cuadriculada que figura en cada una de sus caras”. Del mismo modo, el Tribunal estableció que las líneas negras gruesas que forman la estructura y una cuadrícula en su interior “no aluden a la capacidad de rotación de los elementos individuales del cubo” de manera que no cumplen con ninguna función técnica.

Por último,  el Tribunal señaló que la marca no permite que su titular prohíba comercializar a terceros todo tipo de rompecabezas tridimensionales con su capacidad de rotación. El monopolio se limita a los rompecabezas tridimensionales con forma de cubo en cuyas caras figure una estructura cuadriculada.

Por tanto la estructura posee un carácter distintivo que permite a los consumidores diferenciarla del resto de los rompecabezas de este tipo, resolvió el Tribunal