Desde el nacimiento de internet los contenidos han navegado de distintas formas y con diferentes legislaciones. Mucho se piensa que esos contenidos son gratuitos y de libre acceso, lo que para mi punto de vista así debería de ser, pero no es así.

Todo contenido que es publicado en la web tiene un titular o dueño, esto hace que se generen muchas dudas y problemas respecto a que contenido se puede utilizar y que contenido no se puede utilizar.

Cada vez que colgamos un contenido este puede o no ser del mismo titular. Como por ejemplo cuando subimos contenido a Facebook aceptamos términos y condiciones que autorizan la utilización de las fotos y comentarios que se vierten en dicha plataforma, estas autorizaciones o bien llamadas licencias son  únicamente utilizadas dentro de la propia red social relacionados con los servicios prestados por la red social, con eso podemos deducir que no están autorizados usos con otra finalidad o fuera de la red social.

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 Con esto nos ponemos a pensar que todos los contenidos como textos, fotos, música y videos son utilizados por los usuarios para postearlos, recomendarlos o realizar cualquier otro tipo de uso sin autorización previa del titular.

A esto se le puede llamar infracciones al derecho de autor, lo que muchos intentan lograr y evitar que los contenidos sean utilizados, y que para mi punto de vista va en contra de la naturaleza de internet.

Si bien es cierto que la ley marca que se debe contar con autorización del autor o titular de contenidos, es momento de ponernos a pensar y actuar para que dichos contenidos generen cultura y no estar pensando en como perseguir a quien use los contenidos, logrando un a legislación que contemple el crédito del autor y la forma de comercialización, teniendo un sentido de compartir y descargar siempre viendo al beneficio del creador pero logrando quitar las trabas de permisos o autorizaciones.

Mucho sabemos de los casos que usuarios han utilizado fotografías de alguien más y las han publicado y hasta vendido, esto ha desencadenado demandas e infracciones por utilizar derechos de autor sin la autorización del titular.

Mi propuesta es eliminar la autorización y con ello lograr que se genere una industria cultural digital, con ciertas obligaciones para quien esta utilizando los contenidos.