Si eres de las personas que como yo, tomaste clases de todo, practicaste y en nada fuiste brillante, hasta que por accidente encontraste en lo que eras espectacularmente bueno y ¡sin práctica alguna!, tienes que saber por qué.

En un documento de psicología en 1993 y popularizada por Malcolm Gladwell en su, libro ‘s Outliers, Gladwell, afirma que cualquier persona puede dominar una habilidad con un total de 10,000 horas de práctica y hasta existe una canción Macklemore basada en ello, así que lo hace real, pero los científicos se han mostrado todo el tiempo escépticos.

Un estudio muy reciente de un grupo de psicólogos de cinco universidades, rechaza la sabiduría de Gladwell y al parecer echan la teoría abajo, ya que diferentes niveles de práctica deliberada sólo pueden explicar un tercio de la variación en los niveles de rendimiento en jugadores de ajedrez y músicos. Los autores encontraron que, “dejando la mayor parte de la varianza explicada fiable y potencialmente explicable por otros factores.” Lo cual quiere decir que  la práctica es genial y buena en gran medida pero la práctica por sí sola no te hará Yo Yo Ma., ya que también se involucran muchos factores que harán sentido en las variaciones del aprendizaje como lo son,  la personalidad, la edad a la que empezaste, inteligencia, o algo completamente distinto.

Nuevamente los psicólogos volvieron a analizar los datos de seis estudios previos de las competiciones de ajedrez de 1,083 sujetos en total y ocho estudios de músicos de 628 sujetos, para hacer las correlaciones entre la práctica y el éxito, y se encontraron muchas disparidades en cuánto habían practicado maestros de ajedrez y músicos de élite.

Uno ejemplo fiable es de uno de los jugadores de ajedrez, por ejemplo, le había tomado 26 años para llegar a un nivel que otro alcanzó en tan sólo dos años. Claramente, hay más en el trabajo que sólo el gran volumen de horas practicadas, el estudio del que te hablo y un otro similar por los mismos autores publicado en mayo lo sostiene. “La evidencia es bastante clara en que hay personas que llegan a un nivel de élite de rendimiento sin la práctica abundante, mientras que otras personas no lo hacen a pesar de la práctica abundante”.

K. Anders Ericsson el erudito al cual cita Gladwell en el escrito de 1993, discrepó públicamente con estos resultados, con el argumento de que sus críticos han realizado los exámenes a principiantes en lugar de artistas expertos. A lo que Ericsson, entre otros investigadores, se han adentrado en la teoría nueva de que se ha encontrado un montón de inexactitudes en los libros de Gladwell.

Así que ahora sabes que si tomaste incansables clases de música y jamás pudiste tocar un recital ni por equivocación, no te desanimes, tal vez todo radicó en tu innata falta de talento y que no siempre la práctica hace al maestro.

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