Maravillosas esculturas que interrumpen el entorno natural.

Formas complejas que asemejan a animales desde una perspectiva abstracta con geometría maravillosa que enamora al espectador. Las imitaciones artísticas de entidades orgánicas como caballos, perros, focas, etc. Son la base de las piezas del artista Ben Foster. Me encanta como es que el escultor de Kaikoura, en Nueva Zelanda, Ben Foster,  juega con las sombras y los aspectos inanimados en su entorno natural, provocando que se rompa el total equilibrio de mirar los alrededores vivientes en contraste con sus obras crudas y rígidas. Es maravilloso como es que combina las apariencias uniformes vivientes con sus piezas, a lo que el artista opina de su trabajo,  “Mis obras son la culminación de lo natural y lo artificial. Un cuidadoso equilibrio entre forma y movimiento. Me fascina el trabajo del escultor. Te dejo con algo del trabajo de Foster, disfrútalo.

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