La National Football League emplea una estrategia legal para proteger sus derechos de propiedad intelectual sobre su marca registrada que más dividendos le genera, SUPER BOWL.


Las marcas registradas a nombre de la NFL abarca no solamente Super Bowl, también ha registrado los nombres y apodos de los equipos, el escudo de la NFL, la denominación PRO BOWL. La organización conoce los beneficios que otorga la Marca, siendo la exclusividad de uso lo que deja mayores ganancias. Al gozar de ésta exclusividad es posible licenciar el uso de la Marca por cantidades millonarias debido al alto interés por múltiples empresas por promocionar productos o servicios amparados del cobijo que da el buen nombre de la NFL y sobre todo el Super Bowl.



La estrategia que la NFL ha utilizado a lo largo de los años para proteger su marca y no permitir el uso de ella sin la remuneración correspondiente es dura, pues persigue cualquier uso sin autorización, así sea un pequeño bar que promocione algún evento como “La fiesta del Super Bowl”. La protección es importante, incluso para asegurar que el buen nombre de la NFL siga en la boca de todos, tan importante para las campañas sin fines de lucro que organiza.


Incluso las empresas que nunca podrían en un millón de años darse el lujo de comprar una licencia recibirán una carta de cese. La NFL no se detiene a la hora de invertir en su protección  legal, en 2011 gastó aproximadamente 10,3 millones de dólares para perseguir todo uso sin autorización desde el simple apercibimiento hasta juicios formales.
Los frutos de proteger sus marcas son los grandes precios que la NFL asigna a las licencias de uso, pues múltiples empresas están interesadas en gozar parcial exclusividad para determinados servicios o productos comercializados con alguna denominación que haga alusión a la NFL y especialmente al Super Bowl.