Permitir que desaparezca patrimonio de la humanidad por un capricho es una desgracia.

En las orillas del río Escalda se sitúa un lugar mágico que preserva más de 700 años de riqueza cultural y arquitectónica. este pueblo cuenta con lugares históricos que están condenados a desaparecer a causa de una razón que es una aberración a la preservación en todo sentido.

Sucede que Doel se encuentra muy cerca del puerto de Amberes, por lo tanto, hace más de 40 años, se decidió ampliar el puerto en paralelo para construir más muelles y terminales de contenedores, a lo que prácticamente Doel estorba en el panorama. La capacidad de los buques es más grande hoy día y se necesita espacio, por lo cual, se destruirá el pueblo entero para que estos puedan entrar al puerto.

Ya han sido décadas de enfrentamientos entre las autoridades y los residentes quienes se oponen rotundamente a que esto suceda y luego de un par de intentos a la fuerza para desalojarlos, los residentes se han visto en la desgracia de abandonar el pueblo por un tiempo, pero la situación en que se vieron envueltos y la suma de casas abandonadas que fue en aumento, obligó a los lugareños a abandonar sus hogares. Pero doscientas personas que se han mostrado renuentes y se han negado a salir del lugar, tienen ya una última advertencia sobre ellos de las autoridades.

Lo más probable es que el pueblo de Doel no sobreviva, pero ha sucedido algo maravillosos y es que los artistas de todo el mundo se suman en apoyo a la renuencia de permitir que el pueblo se destruya y llegan de todos lugares para plasmar su arte por todas las calles, esto como un gesto de apoyo a la resistencia.

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