Típico que la idea está ahí, solo que no sabes cómo iniciar, en este caso debes plantearte 7 preguntas indispensables para un próspero comienzo de emprendimiento.

La incertidumbre es lo más agotador que puede experimentar el ser humano a la hora de querer emprender en su propio negocio. Todos nos hemos planteado a sí mismos en algún momento de nuestra existencia… ¿Y… si me levanto de esta maldita silla e inicio mi propia empresa? o… ¡Ya no quiero rendir cuentas a nadie, necesito emprender mi camino y ser mi propio jefe!.

Es un hecho que todos, absolutamente todos tememos a lo desconocido y llega el momento en el que nos da tanto miedo que, lo votamos o nos quedamos a una cuarta parte del camino y eso ¡no debe suceder!, por esa razón y muchas más, tengo para ti 7 preguntas primordiales que debes hacerte antes de saltar del lado de los valientes.

1. ¿Qué tan bien trabajas sin un manual de órdenes o un jefe que te recuerde lo que debes y no hacer?

¿Necesitas guía constante y la motivación de los demás? ¿Qué tan bien manejas tu tiempo si nadie está mirando o qué tan bien te manejas a ti mismo sin un jefe que establece una fecha límite de entrega u horarios?

Muchas personas piensan que ser el jefe significa que la vida es mucho más fácil, claro, no hay límites de horario, ni fechas de entrega, no más patrones que exijan horas de entrada o salida, pero cuidado, este no siempre es el caso. Puede suceder que lo más complicado sea el inicio de tu carrera, ¿la razón?, no hay ninguna especificación clara de lo que haces bien o mal y menos de dónde se encuentra la línea de salida o meta. Todos pensamos que los empresarios de éxito son personas independientes, que no cumplen con un estricto reglamento de normas, que poseen recursos y que no necesitan de alguien para que les diga qué hacer en caso de “incendio” porque los vemos eficientes, seguros, productivos pero, lo que nadie te dice es que todo se centra en la “autodisciplina” recuerda muy bien esta palabra, porque todo el tiempo debes repetirla en tu cabeza.

2. ¿Eres inventor o empresario?

Nos sucede que vemos empresas con mucho éxito que tienen ideas increíbles, el problema es que el producto por sí mismo o la invención de este, no es suficiente, ya que en ocasiones no sabemos cómo sacar esa invención al mercado porque ser empresario o inventor, son dos cosas distintas en contexto y literal. Solo piensa ¿cuántas veces has visto que ideas innovadoras están en la línea de salida y sabes que tiene un algo que supera por mucho a lo que hay en el mercado y por mal manejo empresarial por parte del propietario, por centrarse en el concepto, en la patente, simplemente porque se enfocaron en el producto en sí, hacen caso omiso a los aspectos del entorno y se quedan a la mitad del camino?.

Así que la lección de este planteamiento es que el hecho de que desarrolles un producto fenomenal si tu caso es ser el inventor, recuerda siempre que no significa que los clientes van a acudir de inmediato a ti, porque si careces de las habilidades primordiales de un empresario, es mucho muy complicado hacerte cargo, claro que “No estoy diciendo que es imposible”, porque el no poseer habilidades, no siempre significa que necesariamente esto te imposibilita a iniciar tu propio negocio ya que puede ser que tengas mucha visión. Ahora bien, si el primer planteamiento de este punto es tu caso, la solución factible que puedes dar al problema, es buscar un socio con habilidades e intereses empresariales complementarias que ayude a dar el salto ganador.

3. ¿Tu oferta da valor a la idea de negocio de los clientes?

Siempre escuchamos en todas partes, “Debes hacer lo que te apasiona”, la verdad es que suena muy romántica la idea y “Lo es”, solo que no siempre funciona de la manera que esperamos en la vida real, en mi caso tuve que fusionar las dos cosas. Es un hecho que la pasión es fundamental en lo que nos desempeñamos y para tener éxito, pero sucede que cuando nuestro fin es construir un negocio rentable y dinámico, debemos ofrecer algo que otros estén buscando y consuman, crear una necesidad, que los demás amen y se enamoren de lo que hacemos para ellos.

Después de todo, al mercado no le importa que estés cumpliendo tu sueño de toda la vida. La gente gasta dinero en productos o servicios que llenan una necesidad o deseo. Si no hay necesidad de los clientes, el negocio fracasará indudablemente.

4. ¿Qué ofreces en tu negocio que sea distinto a todo lo ya conocido?

¿Es tu idea de negocio similar a la de otras empresas que ya se encuentran en la cima, o tienes algo único que ofrecer?. ¿Qué tan concurrido es tu mercado?  Estos planteamientos son de vital importancia para el desarrollo firme de tu negocio, solo que hay que tomar en cuenta algo muy interesante en lo que debemos confiar. No siempre se encuentra el éxito en el mercado virgen, lo que debes de tomar en cuenta para tu inicio, es que todo depende de cómo se defina tu empresa y el lugar de mercado, sabes bien que no se venden las mismas cosas de igual forma en todos los terrenos y lugares. Así que da un vistazo a tu sector ejecutivo y localiza dónde se encuentra un vacío por llenar, porque un lugar vacío, es una necesidad sin satisfacer y toma nota de que no siempre es necesario hacer un sendero nuevo, simplemente debes dar a los clientes una razón de peso para que escojan tu producto sobre los competidores.

5. ¿Estás dispuesto a ser todo terreno?

Sabemos bien que cuando somos empleados de una empresa, si falla de pronto algo en la oficina, llamamos a la persona encargada de esos menesteres para dar solución al problema, pero toma muy en cuenta que este no es el caso cuando emprendes.

Tal vez en el inicio te tengas que convertir en un todo terreno y poner en modo 4×4. Piensa que asumir papeles nunca será tan divertido como cuando inicias tu propio negocio y saber subir y bajar de rango siempre te hará no olvidarte de ser consciente de que cuando tengas empleados, no debes por ningún motivo colocarlos en una posición de desventaja a tu rango y lo más importante es que debes de estar completamente seguro de que te sentirás cómodo realizando una variedad de papeles a desempeñar que no son tan glamourosos como te los imaginaste.

6. ¿Tienes la solvencia para emprender?

Si lo que esperas saber es si llegará tu jugosa paga muy pronto porque trabajas para ti mismo, lo único que conseguirás es estrés exorbitante. Los altibajos en los ingresos de las personas que emprenden y en los trabajadores independientes son más frecuentes de lo que imaginas y las empresas que están naciendo recientemente y lanzan nuevos productos, puede ser que no sean muy rentables durante los primeros tres o cinco años, así que no desesperes esto nos pasa a todos.

Reflecciona que es importante ser realista acerca de cómo vas a mantenerte a ti mismo ya tu negocio financiero. En muchos casos y en la gran mayoría, el mejor momento para preparar todo el terreno e iniciar tu propio negocio, es mientras que todavía estás empleado en otro trabajo, porque así tus gastos básicos como techo, comida y traslado están cubiertos.

7. ¿Cómo manejar el rechazo y la decepción?

Tal vez te suceda que estás tan apasionado con lo que haces, que es difícil aceptar el rechazo y lo tomas como algo personal. Sin embargo, un buen empresario y estratega, por experiencia propia te digo que vas a recibir un montón de atropellos a diario, ya sea malas noticias, fechas de entrega sin resolver, malas críticas en redes sociales, así que si pasas tu poco tiempo pensando en el rechazo y en la sensación atroz de que fracasas, no solo estarás perdiendo el tiempo, sino que también estás perdiendo la parte genial de la enseñanza que es aprender obteniendo experiencia. Todo estará bien, no te preocupes por trivialidades que no te ayudan en nada.

Enfoque final.

Toma en cuenta que plantearte estas preguntas a tiempo puede significar en tu carrera al emprendimiento la diferencia entre el éxito o el fracaso y si es el caso de que alguna de las preguntas te haga dudar un poco, ¡superalo!, en ti está la respuesta a realizar tu sueño, recuerda que todos tuvimos y tenemos miedo, solo hay que dar el paso a lo desconocido, una vez que lo haces sabes a qué te enfrentas, la idea es saber dónde te quedas corto y tomar medidas que te lleven de la mano a donde quieres llegar.

@azenetfolch