Más de 10 millones de archivos que albergaba Megaupload  eran legales, según un estudio pormenorizado de la Universidad bostoniana de Northeastern.

Kim Dotcom  fue detenido por distribuir contenidos  sin autorización. Se estima que este cierre afectó a 10,7 millones de archivos completamente legales, eso supone un 4,3% del total; el 31% infringía claramente los derechos de autor. De cierto modo, esta plataforma distribuyó y generó cultura ya que en un sitio de internet se contenían diferentes tipos de géneros y música que se podía descargar, la cual, en un gran porcentaje era legal. Estos nuevos medios no se deben atacar sino analizar la forma de crear sinergías que beneficien a todos los actores, no hay que derrocar nuevos sistemas o modelos que de cierto modo están desarrollando un sector, en este caso el musical.

Este tema tan controversial nos lleva a preguntarnos si es que la cultura debe ser gratuita y utilizar estos tipos de mecanismos. Existe una corriente que se opone completamente a la palabra GRATUITA. Si bien su fundamento es correcto, al expresar que la cultura se tiene que pagar, mi pregunta es como podemos equilibrar el pago con la entrega gratuita de la cultura. Es cierto que la palabra GRATIS asusta y más a otras generaciones, como es el caso de Pierre Lescure (francés, 68 años), el cual dice que hay  “Convencer a la gente de que la cultura no es gratis”.

Creo que no hay que convencer a nadie, sino dejar que cada sector se desarrolle conforme al avance de la tecnología y a la aparición de nuevas formas de pensar con generaciones recientes. Estamos justo en un choque de generaciones y va por un tema tecnológico, ya que unos nacieron con un chip de descarga gratuita, otros lo aprendimos y otra generación lo esta viendo pasar. Esto esta generando un corto circuito desde mi manera de ver, pero creo que si podemos lograr un justo medio entre la entrega de cultura de forma gratuita y la retribución de la misma dichas generaciones podrán convivir y observar que se puede beneficiar de nuevos sistemas. Hoy el gran problema es la cadena de valor, donde al parecer se habla de que el autor esta perdiendo algo que es suyo, ”La Obra”.

Desde mi punto de vista, no se pierde nada, al contrario, se genera más cultura y la palabra gratis es entregar directamente al usuario final de forma gratuita, pero eso no significa que el autor deje de ganar dinero. Esta entrega gratuita debe co existir con todos los modelos, tanto nuevos como los ya existentes, no significa que al aprobar un modelo de gratuidad significa que ya todo lo demás debe desaparecer, debemos intentar nuevas formas para explorar nuevos negocios. Lawrence Lessig es un gran exponente de la cultura libre, habla de cuales son sus beneficios y como se debe de optimizar.

Cultura Libre en  libro fundamental para comprender los problemas y prejuicios que las nuevas regulaciones sobre la propiedad intelectual imponen sobre el progreso de la cultura y la difusión del conocimiento en el contexto de la sociedad digital. Lessig plantea que la lógica comercial bajo la se están articulando las leyes del copyright(derecho de autor, entre otros) es una de las principales barreras para el desarrollo de la cultura y particularmente en el ámbito digital; la cultura se ha gestado a lo largo de los siglos, a través de citas y creaciones, basadas o inspiradas en el trabajo de otros. Su autor nos muestra cómo desde la aparición Internet se está librando una verdadera batalla entre quienes desean controlar este nuevo espacio de creación y difusión del conocimiento mediante mayores y más restrictivas regulaciones sobre derechos de autor, y quienes promueven los principios de la libre circulación del conocimiento y la información, enfrentándose, en la práctica, el idea de una cultura libre a la del permiso.

Aquí les dejo unos videos que exponen el tema: