Una enorme pieza de arte que la naturaleza ha creado para ser preservada por la eternidad es, Hvítserkur en Islandia.

Una enorme roca que emerge de entre la arena en la playa, romántica y pasiva, espera a sus espectadores y posa galante a las cámaras que hacen lo suyo a lo lejos de ella. La estructura natural se ha encargado de atraer visitantes que cuentan la historia de cómo conocieron a la roca durmiente.

La leyenda dice que la maravillosa y mística roca una vez fue un troll gigante tratando de atacar a una abadía vecina, pero se quedó petrificado en una losa de piedra cuando sorprendentemente se reunió con el sol naciente.

La realidad es que la piedra de 15 metros, es parte de un volcán que estuvo allí y hoy es una hermosa escultura erosionada por el tiempo y la historia del planeta. Su forma abstracta y caprichosa, ha logrado evadir los embates de quien la creó para dejarse fotografiar y ser parte de la vida de todos quienes tienen la fortuna de verla de frente.