Siempre me he repetido que debo agradecer el lugar donde estoy y es verdad.

A lo largo de mi recorrer por esta vida, me he visto inmersa en muchas situaciones que me han llevado de estar en la cima, al suelo en un instante, este momento de mi vida en especial, es uno de esos. Mirando en la red me he encontrado con estas fotografías que me demuestran lo afortunada que he sido.

Quiero que al mirar las tomas del fotógrafo James Mollison, agudices tus sentidos y valores, lo que tienes y anheles lo que no posees, para emprender una fuerte lucha por alcanzarlo. “Where Children Sleep”, es una verdadera belleza.  Mollison ha fotografiado a niños alrededor del mundo, ellos y sus dormitorios son los protagonistas de esta serie. Algunos de estos pequeños y adolescentes, poseen abundancia, mientras que otros, viven sumergidos en la inmensa pobreza.

Los retratos de  Mollison nos da una perspectiva de lo difícil que puede ser para un pequeño, no tener posesiones o incluso ni una cama real. En el caso de Bilal, un joven pastor beduino de 6 años de edad. El niño se queda a dormir “al aire libre con el rebaño de cabras de su padre.” Alternativamente, a los 4 años de edad, Kaya en Tokio está adornada con vestidos lujosos y coloridos en los que su madre gasta un promedio de  $ 1,000 dólares en ellos, cada mes, lo que se refleja en la abundancia de los juguetes y los artículos de lujo que llenan su habitación, lo cual si eres un poco curioso, se nota en las distintas miradas de los pequeños.

¿Cruel no es así?, La situación de cada uno puede parecernos tan emotiva, como normal, para quien no tiene pizca de sentido común pero, la realidad que retrata  Mollison, es verdadera y es una mirada tras bambalinas de las cosas invisibles que los ojos de nosotros los seres humanos, en ocasiones, no podemos ver.

Mollison, ha hecho de todas estas tomas un hermoso libro en los que sus páginas guardan infinitos sueños de todos los pequeños que retrata, te dejo el link aquí y algunas bellas imágenes. http://www.amazon.com/gp/product/1905712162/