La sanción por descargar contenido protegido por los derechos de autor consistente en la suspensión administrativa de  Internet, es decir, le cortaban el internet ha desaparecido de la legislación francesa.

La suspensión del internet era la ultima penalización contra aquellos que realizaran descargas ilegales en caso de reiteración y era un juez quien lo decidía.  

Desde ahora, la infracción se castigará con multas de manera provisional, pues se trabaja en un nuevo texto legislativo que estará entrando en tramitación parlamentaria hasta el 2014. 

Lo establecido como pena máxima por descarga ilegal de archivos constaba de un mes sin acceso a internet y 1,500 euros por multa,lo cual sucedió en una ocasión:  se dictó la primera sentencia contra un infractor en la red y fue de 150 euros.