Que desesperante sería percibir el mundo de una manera casi irreal ¿no lo crees?

Esta colección de fotos de Leonardo Layana, que tituló, “Ensayo sobre la miopía”, me ha llamado mucho la atención, ya que cada vez es más la ¡gente que por moda miro en la calle utilizando anteojos!. Honestamente no entiendo qué le ven de atractivo.

Hace algunos meses me diagnosticaron una infección en los ojos que me estaba haciendo perder la visión y entonces comprendí la importancia de la vista, corrí a la óptica porque pensaba que había heredado la miopía de mi abuela materna, que recuerdo usaba unos lentes enormes con cristales muy gruesos, afortunadamente no era así, aunque los de la óptica jamás me dijeron que mi padecimiento no era que tuviese mala vista, al contrario, pero claro, se hicieron de unos cuantos, pero buenos, miles de pesos con mi desesperación ya que hasta salí de allí con dos pares extras para el sol. Tiempo después acudí con una especialista excelente, luego de recorrer con 4 anteriores que dio con mi enfermedad y actualmente, estoy bastante contenta con los resultados pero, ¿por qué les cuento todo esto?, porque creo que lo que pasó conmigo me hizo pensar mucho en las personas que en verdad ¡sufren con la miopía!, ya que llegó el momento que literal ya casi no podía ver, es de verdad desesperante y bueno, me he topado en la red con este Ensayo sobre la miopía que ha realizado el fotógrafo  Leonardo Layana y es realmente muy interesante, puesto que nos muestra cómo es que las personas con dicho padecimiento perciben el mundo, así que pon mucha atención en las imágenes que muestran la diferencia que les representa el usar sus herramientas o no usarlas, me refiero a los anteojos y creo que bueno, como los míos, solo los adquirí por un mal entendido bien merecido se tienen que los done para alguien que realmente los necesite, así que si tienes algunos por allí que no los “necesites” recuerda que puedes hacer la diferencia para una persona que espera por ellos, hoy en día hay muchas ópticas prestigiosas que cuentan con programas de donación y reparten las piezas adquiridas a gente de escasos recursos. ¡Piénsalo, te ves bien con ellos pero… Hay alguien que podría ver bien con ellos!