En la actualidad parece estar empezando una nueva revolución industrial con la aparición de las Impresoras a 3d, con las cuales se puede imprimir prácticamente cualquier cosa, claro en tres dimensiones.

Las impresoras en tres dimensiones son máquinas de fabricación de bajo volumen que permiten crear objetos físicos y sólidos a partir de un modelo digital diseñado en una computadora. Los materiales que utiliza son principalmente  plásticos rígidos e incluso algunos biodegradables.

¿Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL?

Es inevitable para los que nos dedicamos a ésta área del Derecho hacernos preguntas como: ¿ Y los derechos de autor sobre las imágenes que se impriman en 3d? ¿Se podrá reproducir o replicar cualquier diseño en Internet sin perjuicio a derechos intelectuales?

Para comenzar, es necesario aclarar que las patentes de las primeras impresoras 3D, diseñadas desde el sigo anterior, han vencido por lo que se encuentran libre para su uso, lo cual a provocado una producción de tales impresoras a nivel mundial.

En cuanto a los derechos de Autor de las obras para imprimir, a primera instancia, es evidente que se deben respetar los derecho autorales sobre las mismas, según el tipo de licencia o los permisos que otorgue el autor.

Al no existir legislación actualizada podemos pensar que se pueden realizar reproducciones sin fines de lucro por las obras puestas  a disposición (normalmente por Internet), aunque esto no esta permitido por la legislación mundial de derechos de autor, sin embargo, ignorando por un momento mi calidad de abogado, una reproducción personal hecha en casa no afectará al creador.

Otro consejo al respecto para evitar futuros conflictos legales por obras intelectuales, es mejor acercarse a diseñadores que proporcionan sus obras en licencia libre, que se encuentran disponles en Internet para el público en general.

La aparición de estas impresoras darán un cambio en la cultura mundial, a medida que se especialicen, será sencillo crear casi cualquier cosa de utilidad básica, sin necesidad de pagar los gastos que están detrás de casi cualquier producto: distribución, producción, venta.

A mi parecer, los diseños sobre los cuales se basará quien desee imprimir un objeto serán la manzana de la discordia si no se entiende lo que con la música: una vez puesta a disposición la obra y subida a la Internet, nunca bajara, es de todos, cualquiera la utilizará.