El jugador del Real Madrid fue condenado por un juzgado de Valencia a pagar 2,6 millones de euros a sus ex agentes, asociados ahora bajo la denominación Eleven Sports, antes IMG.

El proceso para que Isco formara parte del equipo merengue fue sencillo. Su padre y un agente de FIFA se sentaron con la directiva madridista, se llegó a un acuerdo económico y se firmó el papel que lo acreditaba como miembro de la escuadra. El problema era que el contrato de Isco con el grupo IMG seguía vigente a la hora de firmar

La ficha de Isco fue  de cinco millones de euros y al determinar que el contrato con la empresa seguía en vigencia, un juez en Valencia falló a favor de la compañía. Deberá pagar 2.6 millones de euros por la comisión de su fichaje.

Los demandantes también  reclaman aspectos que refieren al contrato de Isco con la firma deportiva Nike, que fue negociado por IMG.

El argumento del deportista es que su contrato tenía vigencia hasta el 2014, pues fue cuando la firma de representación deshizo el departamento de futbol, por lo que se sintió en libertad de terminar el contrato.