La lluvia, maravilloso líquido vital que da y resguarda la vida, es el marco perfecto para las imágenes del fotógrafo Yodamanu.

Cuando llueve, las aceras mojadas se llenan de fulgor y colores maravillosos que resguardan un mundo mágico que la mayoría desconocemos, porque tal parece, que siempre tenemos prisa y somos incapaces de mirar más allá de nuestros zapatos pero, Yodamanu no piensa lo mismo.

Con sede en Estrasburgo, Yodamanu concentra su atención en las figuras de las sombras de la gente que camina en la lluvia y sus interacciones casuales con muchos elementos urbanos de la ciudad. Yodamanu, Manipula las imágenes de tal forma que las personas que van caminando bajo la lluvia, se convierten en un sólido mosaico de color que recuerdan a las pinturas impresionistas más famosas.

Su serie, Reflections, capta miradas por su belleza. A primera vista, parece bastante evidente para comprender la imagen, sin embargo, tras una inspección más, los espectadores descubrirán que hay mucho más de lo primero que parece. Las imágenes se abren paso por los ojos, entre el murmullo del agua que hace pensar en lo que va más allá de lo que se puede ver alrededor de la imagen principal.