Esta encantadora artista hace de un artículo de uso común, gigantescas obras de arte.

Graciosamente deslumbrante es la manera como se pudiese calificar el estupendo trabajo del arte lúdico de Jun Kitagawa. Esta artista japonesa encontró su estilo cuando ella quiso deshacerse de un montón de camisetas que fue colocando en las esculturas humanas que encontraba a su paso y sin querer, ni saberlo, ella había creado su primera instalación.

Desde entonces, Kitagawa ha desarrollado una afinidad por el arte público y recientemente comenzó a desarrollar una serie de gigantes cierres que lucen curiosos por la ciudad. Su primera pieza fue un cierre circular parcialmente abierto, pintado en una pared de un túnel. El mural fue receptor de generosas aclamaciones así que por su belleza peculiar, inspiró a la artista para producir otras versiones tridimensionales de ese mismo concepto.

Tal parece que Jun Kitagawa se torna un poco siniestra con sus piezas, ya que el cierre al mostrar un poco de lo que pudiese ocultar, enseña al mundo los sitios que comúnmente se encontrarían escondidos por este gran cierre y las partes que entre deja observar son severas, como el agua oscura en un estanque, la base de los cimientos en una edificación, etc. La perspectiva que Jun Kitagawa maneja en el entorno, es enigmática y por ello invita a los curiosos a mirar con otros ojos el sitio donde Kitagawa decide colocar sus piezas.