En el Reino Unido se ha creado una nueva policía que se encargará de perseguir delitos contra la propiedad intelectual y derechos de autor. The Police Intellectual Property Crime Unit (PIPCU), es el nombre original de ésta nueva policía, que se enfocará principalmente, en delitos a través de internet. También investigará la producción física y la venta de productos falsificados.

La policía utilizará  vínculos a nivel nacional e internacional para perseguir sospechosos, mediante contactos en organizaciones como el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional en los EE.UU.

La nueva unidad tendrá el poder de apoderarse de los bienes, así como deshabilitar a los proveedores de servicios de internet que tomen los sitios web que venden productos falsos.

El comisionado de la policía de Londres Adrian Leppard dijo:

“Los delitos contra la propiedad intelectual ya está costando a nuestra economía  cientos de millones de libras al año y la colocación de miles de puestos de trabajo en peligro…”

“Con El lanzamiento de PIPCU estamos haciendo una declaración de intenciones y el envío de una clara advertencia a la delincuencia organizada, que el Reino Unido sólo se ha convertido en un lugar más hostil para los que tratan de obtener beneficios a través del  crimen a costa del esfuerzo honesto de otros”

Figura como una solución rápida, pues para combatir la piratería en la actualidad, se requiere tomar en cuenta la voluntad del consumidor, quien es el que permite que la piratería se haga más fuerte, pues la demanda para conseguir las obras, ya sean discos de música, películas, series, entre otras, en un precio más barato, aumenta día con día. Eso es lo que piensa esta policía y las empresas trasnacionales en general.

Pero la solución no esta en perseguir.