La cantidad no fue tan elevada como en casos similares, fue de NZ $616.57 (equivalente a US $515). La primera persona hallada culpable de distribuir música ilegalmente a través de internet compartió dos canciones de Rihanna y Hot Chelle Rae.

En anonimato decidió permanecer el acusado quien agrega:

“Descargué la canción sin saber que se trataba de un sitio ilegal”





Es la primera vez en Nueva Zelanda que se multa a una persona por compartir música. La multa comprende $6,57 por el precio de las canciones; $50 por los costos del organismo de la industria RIANZ; $200 por los costos de elevar el caso al organismo de protección de derechos de autor; y $360 como “monto disuasivo”

La forma de sancionar al infractor, pareciera, cumple en mayor grado con la función de hacer respetar los derechos de autor, y no, de obtener una gran cantidad de dinero a través de la demanda.

Esto demuestra el ejemplo de no entender el modelo digital, hay que compartir y no tratar al usuario como presunto culpable y en este caso ya es tratado como delincuente.

Hay que evitar llegar a estos extremos. Hay que entender que el compartir beneficia al artista ya que su trabajo se difunde.