Tras su inauguración los ciudadanos se han apropiado rápidamente de las nuevas  micro costas utilizándolas de formas diversas. Se puede reconocer en la relación entre el tamaño, disposición, localización de la plataforma utilizada, el perfil social y cantidad de población que las utiliza, este es un interesante fenómeno de socialización del espacio.

Vinaròs es una población situada en la costa del Mediterráneo, cerca del delta del río Ebro, a medio camino entre Barcelona y Valencia.  Su costa sur está formada por un continuo de calas y puntas creadas sobre un terreno con estratos de rocas conglomeradas que se disgrega fácilmente. La longitud de su costa y la propia superficie del municipio está sujeta a una permanente revisión por la acción del mar sobre la costa, ya que se producen continuos desprendimientos y erosiones. Esta zona ha sido urbanizada con viviendas aisladas en pequeñas parcelas.

Este proyecto sería un ejemplo donde la escala de la mirada es clave para reconocer la lógica con la cual actuar. Este lugar tiene muy poco interés desde un punto de vista urbanístico o ambiental a una escala intermedia, dada la proximidad de las urbanizaciones con la costa.

Las calas y puntas en una revisión superficial están muy alejadas de la virginidad ideal de algo que podría calificar como natural. Sin embargo en la pequeña escala, se descubre que aquella secuencia de calas y rocas, de micro ensenadas, de charcos de agua, de piedras erosionadas por el mar o rocas moldeadas por las olas, tiene una belleza excepcional.

El proyecto que se llevó a cabo tras hacer pequeñas plataformas de madera que ahora permiten a los bañistas disfrutar de la playa, ya que estos se apropiaron de las plataformas para usarlas como camas de bronceado y más. Es una gran idea desde el punto de vista que en aquel lugar, no es posible ir a la playa y bañarte como en los sitios donde el oleaje es lento y fuerte provocando que las rocas se pulvericen y por lo tanto la playa se encuentre llena de arena. El proyecto nace para poder medir la costa a partir  de la creación de plataformas de madera hexagonales con la longitud de su lado constante, basadas en la medida humana. Estas micros costas, se organizan formando islas de dimensión variable y se sitúan allí donde existe roca en la proximidad del agua.  Las plataformas están formadas por dos únicas piezas diferentes, una plana, y otra con una microtografia, que permiten generar superficies totalmente planas, semiplegadas o totalmente plegadas. Su disposición en la costa responde a criterios de accesibilidad al mar, e interacción con la dinámica  línea de la costa original y lucen bastante bien, yo también me tiraría bajo el sol sobre una de esas.