Desde siempre las gestiones han sido de vital importancia en las relaciones sociales: ya sean personales, laborales, comerciales, legales. Encargar a alguien que cuente con el conocimiento y/o la destreza para llevar a cabo una tarea determinada en favor de otra persona que, ya sea por razón de falta de tiempo, carencia de habilidad para realizar la actividad, incluso por mera comodidad.  Significa en la mayoría de las ocasiones una remuneración a quien realiza dicha tarea debido a la importancia del objeto de la gestión.

Según estudios realizados por la Universidad de Harvard, el éxito de muchas empresas en USA es contar con profesionales dedicados a la gestión legal de los bienes intangibles: Propiedad Intelectual, para ser precisos, la INDUSTRIAL.

Tim Cook, consejero delegado de Apple menciona al respecto:

 “Una buena gestión de activos intangibles debe implicar a la alta dirección de la empresa en la toma de decisiones, dada la importancia de que quienes toman las decisiones entiendan las diferentes opciones estratégicas que pueden elegir al amparo de la legislación y sepan ponderar adecuadamente los costes y beneficios de cada una, apoyándose en sus abogados.







La gestión legal en materia de Propiedad Intelectual no se puede delegar ciegamente, ni de manera incondicional, ya que no se reducen a meros actos de trámite, incluyen muchas variantes con gran repercusión en el negocio, como vemos:

Patentar, guardar secreto; mantener exclusividad, licenciar; prohibir, colaborar; acogerse a la protección otorgada por la legislación de derechos de autor o a los mecanismos de protección de patentes.

El estudio Strategic Management of Intellectual Property-An Integrated_ Approach reaizado por Felix Oberholzer-Gee (Harvard Business School) y William W. Fisher III (Harvard Law School)menciona que los activos de propiedad intelectual son clave del liderazgo mundial de las empresas de USA.

Cinco  maneras de extraer valor a un activo intangible, se mencionan en el informe.

El resto de las posibilidades son vender los activos, licenciarlos, colaborar con otras empresas y donarlos.

En 2003, Apple no era el gigante que es hoy, pues  sólo controlaba el 1,9% del mercado. Sin embargo, la propiedad industrial volvió a salvar a Apple, que se propulso con el lanzamiento al mercado del iPod, cuya patente vale tanto como el que quiera ponerle precio, y se benefició del debilitamiento de los derechos de la música grabada que propició al auge del intercambio de archivos.

Por ello no dejen en el olvido los registros y la protección de sus creaciones y des sus marcas, por lo pueden traducir en negocio o en evitar problemas.