Hechas a mano 100 aletas de tiburón que flotan en el agua en una laguna en Wellington Nueva Zelanda, desconcierta a los visitantes que acuden a esta a pasar un rato agradable.

El pasado viernes 13 en la laguna de Aotea en Wellington, Nueva Zelanda, aparecieron 100 aletas de tiburón flotando en el agua. Las aletas que fueron hechas a mano, forman parte de una instalación de arte hecha por Greenpeace por primera vez para la Semana de Concientización del tiburón en Nueva Zelanda.

99 aletas grises en la laguna representan los 99 países que han prohibido el cortar de ellos las aletas como Australia y los EE.UU., la aleta naranja flotante representa a Nueva Zelanda ya que este país sigue siendo uno de los países en los que es todavía legal cortar las aletas de los tiburones y luego volcar el cuerpo vivo de los animales de vuelta al océano. Cuando un tiburón regresa sin sus aletas,  son incapaces de moverse con eficacia, por lo que se hunden hasta el fondo y mueren por asfixia o son comidos por los depredadores.

Es una verdadera desgracia que aún a estas alturas de lo que se supone ha madurado la humanidad en el sentido de concientización por la vida terrestre, se siga llevando a cabo esta práctica que se cree causa hasta 70 millones de muertes de tiburones al año.