Usain Bolt, Shelly-Ann Fraser-Pryce, Nesta Carter, son nombres de algunos grandes ganadores jamaiquinos del ultimo  campeonato mundial en Moscú. Que consiguen grandes triunfos y generan millones de dólares en comerciales y con la explotación de su imagen. 

Como es de esperarse, la euforia en Jamaica se hace presente por lo que la IMAGEN de los deportistas: camisetas, libros, paredes, y  anuncios. Las imágenes de los atletas que están protegidos por el derecho de publicidad, le  permite a una persona  controlar el valor comercial y la explotación de su nombre, voz o imagen.

Medios de comunicación en Jamaica, organizaciones de derechos de autor locales, han manifestado su descontento con el uso desmedido y no remunerado de las imágenes de los deportistas. Yana Samuels, del bufete de abogados Samuda & Johnson mostro su preocupación:

“”El valor de la imagen de un atleta está envuelto en el tiempo y el esfuerzo que él o ella ha invertido para construir su reputación”

Como en muchos países del mundo, en Jamaica, la cultura de la propiedad intelectual se nota dispersa. Llega a nuestra mente el debate entre las personas que se niegan a pagar cierta retribución a quienes poseen los derechos y aquellas que alegan, la retribución justa por prestar su imagen.

Pensemos, un simple aficionado quiere plasmar en la pared de su casa la imagen del gran Usain Bolt, no pedirá permiso al mismo deportista, ni mucho menos a la empresa que posea la licencia de uso.

Por otro lado, existen negocios muy lucrativos a base de venta de productos con la imagen del deportista, que si bien es cierto, ayudan a la fama del mismo, dejan de lado su  gran esfuerzo por lograr el reconocimiento público (tan difícil de lograr), inclusive en ocasiones, ignorando los contratos publicitarios que el deportista es parte, negando la retribución correspondiente por razón de derechos de imagen.

La palabra imagen proviene del latín imago, imaginis, y significa la figura, representación, semejanza y apariencia de una cosa.

El respeto al derecho de la propia imagen es uno de los llamados dere- chos de la personalidad y, por tanto, es un derecho subjetivo.

la representación gráfica de la figura hu- mana mediante un procedimiento mecánico o técnico de reproducción es la imagen.

Para el derecho es la facultad exclusiva del interesado a difundir o publi- car su propia imagen y, por ende, el derecho a evitar su reproducción.





Los derechos a la intimidad personal y a la propia imagen, garantizados por el artículo 18.1 de la Constitución, forman parte de los bienes de la perso- nalidad que pertenecen al ámbito de la vida privada.

En nuestro país encontramos la regulación del derecho de autor sobre la imagen de una persona en la Ley Federal de Derechos de Autor, título IV, capítulo II, denominado: De las Obras Fotográficas, Plásticas y Gráfi- cas, en los artículos 86 al 88.