Cuando mezclas una buena acción con arte, el resultado es explosivo.

Los objetos que Dan Rawling utiliza reciclando y luego utilizándolos para crear con ellos arte, son piezas que alguna vez fueron funcionales y parte de su vida. Estas hermosas piezas artísticas de gran detalle, proyectan en su mayoría un juego de sombras que a su vez crean una segunda obra.

Dan Rawling nació en Inglaterra y posee una fascinación por los naturales y la interacción del hombre con estos.

Este artista me ha llamado mucho la atención por su singular forma de pensar. Dan Rawling se enfoca en la naturaleza, ya que para él no existe en el mundo cosa más maravillosa que un campo lleno de árboles, ya que fue la forma en como creció y desde su punto de vista que comparto totalmente,  los sueños de una vida armónica, deben desprenderse de una sociedad que mide el éxito en el número de objetos materiales que posee.

Y bien el arte de Dan Rawling consiste en mostrar la naturaleza por medio de objetos metálicos fabricados y usados por el hombre, Dan dota a la obra de un discurso que aboga por la preservación de la naturaleza y la necesidad de ver el gran daño que el consumo desmedido provoca en ésta.

Sombras de pájaros posados en ramas, provenientes de un extintor o  de niños sentados en árboles después de un viaje en bicicleta, son parte de la obra del artista, quien también ha intervenido sierras con diferentes diseños y hasta frases famosas que dejan en claro que  cualquier cosa se puede transformar en arte.

La vida de este maravilloso artista se ha determinado por el uso de sentimiento impregnado en sus obras, en pro de una convivencia en armonía con la industrialización y la naturaleza que debería tener el hombre en mente para así sostener un constante equilibrio.