Radiografía de un Fanático

Por: Gabo Monterrubio 

El diccionario define al ‘hombre’ como: Ser racional perteneciente al género humano, caracterizado por su inteligencia y lenguaje articulado.  Después de ver los acontecimientos del sábado 31 de agosto en la ‘casa’ de Cruz Azul en el partido Cementeros contra Gallos, donde un grupo de aficionados muy primitivamente decidió lanzarse a  los golpes, he descubierto que los hombres dejamos de evolucionar.  Estamos INVOLUCIONANDO. El hombre involucionado no tiene la misma definición que les compartí previamente. El hombre involucionado no es un ser racional, es bruto y reactivo; tampoco se caracteriza por su inteligencia, todo lo contrario: se caracteriza por sus acciones estúpidas; también hay que considerar que no tiene un lenguaje articulado pues en vez de hablar decide usar los golpes como medio de comunicación.

Por ende, el hombre, aparte de dejar de evolucionar, esta dejando de ser hombre. No es un ser racional, no es inteligente y no tiene lenguaje articulado. Nació una bestia.  Fanáticos BESTIAS involucionados.  La pasión por un equipo o una camiseta se defiende con el alma no con los puños. En el momento que un BESTIA decide usar los puños lo hace por ego y vanidad personal, no por su equipo.

Un fanático vive con la pasión a flor de piel; es tanta la pasión que a veces es imposible contenerla. Esa pasión debería enfocarse positivamente a alentar a un equipo. En vez de un enfoque negativo en contra del rival. Un verdadero fanático jura amor eterno a su equipo.  Un BESTIA involucionado jura odio al rival.

Es patético ver como se ha degradado un deporte tan hermoso como el futbol a un juego de hombres admirado por primates.  Un verdadero fanático pierde la voz de animar a su equipo; pero jamás pierde la razón.  Un verdadero fanático ama a su equipo; también entiende que otros fanáticos aman al suyo.  Un verdadero fanático defiende a su equipo no a su ego.  Por todo esto quiero suponer que un verdadero fanático es:

Ser racional perteneciente al género humano, caracterizado por su inteligencia y lenguaje articulado; que utiliza su racionalidad, inteligencia y lenguaje para apoyar y animar a su equipo de preferencia en las buenas y en las malas.