Pago por copia digital, es la traducción precisa para la nueva cuota que se creó entre los grandes exhibidores de películas y los estudios de Hollywood. El VIRTUAL PRINT FEE es un pago que Productores y Distribuidores tendrán que pagar a los exhibidores, con la finalidad  de que los dueños de las salas de cine recuperen la inversión que hicieron para cambiar de proyectores de celuloide a digital.

La cantidad a pagar, es establecida por el mismo exhibidor, en México, será cobrada una cuota de 850 dólares por copia digital. Cinepolis es la cadena más avanzada en la transición a formato digital con aproximadamente 1,450 salas con proyector digital.

Lo que significa, que seguirán siendo los dueños del mercado, ganando mucho más que quien realmente la produce y se arriesga.

La digitalización del cine produce un gran beneficio al espectador, pues la calidad de la copia es mejor, sin embargo, es posible que el precio de entrada al cine aumente.

En México  hallamos opiniones en contra de ésta nueva medida, pues dicha cuota fue pensada en el mercado estadounidense, mejor dicho, hollywoodense, en el que los estudios producen y distribuyen películas en su país y en el mundo entero, con ganancias millonarias que le permiten pagar la cuota sin problemas. 

Pero el cine mexicano no aplica de forma inmediata, los presupuestos son bajos. Los productores independientes no podrán pagar la cuota y perderán oportunidades de difusión frente a otras películas que puedan pagar dicha cuota y ser exhibidos en todas las salas digitales.

“Para Jorge Sánchez, director de La Casa del Cine. Es una medida criminal de los exhibidores que quieren cobrar por cada copia digital… quieren que los productores mexicanos paguen eso y es un abuso”,



Sin duda alguna darle la bienvenida a la tecnología resulta contraproducente si no se tienen los medios para llevarlo a cabo. La transición del cine a formato digital, representa un gasto, mismo que no debe afectar la producción de películas, pues por encima de la calidad del formato, está la creación intelectual que debe ser difundida de la forma más sencilla y práctica, tanto para sus creadores como para los espectadores.