En Europa se discute un nuevo derecho de protección de datos personales, denominado derecho al olvido. El derecho al olvido se ha difundido ampliamente en muchos países con la cuestión de los informes crediticios. La primera norma en tratarlo fue la Fair Credit Reporting Act aprobada por el Congreso Federal en 1970 en los Estados Unidos, que admite en ciertas situaciones la eliminación de la información antigua o caduca.

La ley española de protección de datos personales (LOPD), regula el derecho al olvido en materia de ficheros de morosos en el art. 29.4 que dispone “Sólo se podrán registrar y ceder los datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica de los interesados y que no se refieran, cuando sean adversos, a más de seis años, siempre que respondan con veracidad a la situación actual de aquéllos”.

En México el derecho también existe la posibilidad que la información sea borrada de los servicios digitales que recolectan y procesan dicha información como redes sociales y empresas que manejen información de consumidores.

El ordenamiento jurídico que lo respalda es la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el artículo 2 de dicho reglamento, establecen los derechos ARCO, es decir, los derechos al acceso, rectificación, cancelación y oposición al uso que hagan las organizaciones de la información de cualquier ciudadano mexicano.

Además el artículo 106 del reglamento establece que “el titular podrá solicitar en todo momento al responsable la cancelación de los datos personales”, a través de un procedimiento.

Por lo tanto ya saben, pueden solicitar su derecho al olvido y que sean borrados ciertos datos.