Víctimas de un peligro inminente, los pasajeros de un vuelo que se dirige a la Ciudad de México escapan de la terrible idea de morir al ser parte de una catarsis colectiva, en la que confesiones y desahogos son los elementos principales de esta comedia, en la que los personajes se enfrenta al mayor de los peligros, el que cada uno lleva dentro de ellos. Con las actuaciones de Antonia Banderas, Penélope Cruz, José María Yazpik, Paz Vega y Lola Dueñas, entre otros, y bajo la dirección de Pedro Almodóvar, Los Amantes Pasajeros se estrenará en México el 5 de julio. 

La historia es simple, un grupo de personajes variopintos vive una situación de riesgo dentro de un avión que se dirige a México D.F. Un fallo técnico (una suerte de negligencia justificada, aunque suene contradictorio, pero los actos humanos lo son) pone en peligro la vida de las personas que viajan en el avión de la compañía Península 2549. Los pilotos se esfuerzan por conseguir una solución junto a sus compañeros del Centro de Control. Los azafatos y el sobrecargo son personajes atípicos y barrocos, que ante el peligro tratan de olvidarse de su peripecia personal y se entregan en cuerpo y alma a la misión de hacerle pasar a los pasajeros el viaje lo mejor posible, mientras esperan una solución. La vida entre nubes sigue siendo tan complicada como a ras de suelo, y por las mismas razones, que se resumirían en dos: sexo y muerte.

Los viajeros de la Clase Business son una pareja de recién casados, poligoneros, reventados por la fiesta de su boda, un financiero estafador, sin escrúpulo en los negocios y padre afligido por el abandono de su hija, un donjuán empedernido y con mala conciencia que intenta despedirse de alguna de sus mujeres, una vidente rural, una reina de la prensa del corazón, y un mejicano que esconde un gran secreto, cada cual con proyectos de trabajo o de huida en D.F. Todos esconden algún secreto, no solo el mejicano.

La indefensión ante el peligro provoca entre los pasajeros y la tripulación una catarsis generalizada que acaba convirtiéndose en el mejor modo de escapar a la idea de la muerte. Esta catarsis, desarrollada en tono de comedia desaforada y moral, llena el tiempo de confesiones sensacionales que les ayudan a olvidar la angustia del momento.