Porque todo trabajo gráfico merece una magnífica presentación.

Ahmad no es un diseñador de producto de profesión u oficio, el director de arte con sede en Sydney trabaja en publicidad durante el día y sólo quería hacer su idea realidad. “Yo no tenía las habilidades o conocimientos para producir esto”, señala “Así que me fui en busca de una empresa que podría ayudarme a llevar mi idea a la vida.”

Pasado el tiempo, se asoció con la agencia local de diseño Vert Design, trabajó en estrecha colaboración con el director Andrew Simpson y el diseñador industrial Eric Siu, quien le presentó la impresión 3D. Les tomó casi un año para llevar el concepto a producción y experimentaron con yeso vaciado, pero Ahmad llegó a la conclusión definitiva de que la impresión 3D ofrece el más alto grado de calidad y detalle.

Diseño Vert se refirió a su relación de trabajo:

“Nadia vino a nosotros con un concepto tan divertido y lúdico que nos abrazamos totalmente la idea. Hemos comenzado con la creación de un modelo articulado de una mano humana que después se manipula digitalmente hasta que nos quedamos muy contentos con la pinza de los dedos y las muñecas. Esto era parte integral de los resultados ya que los diseños se podrían haber hecho en una multitud de maneras, pero para permanecer fiel a la forma anatómica de un diseñador en realidad para mantener los carteles que empleamos en el modelo digital.

Para producir el resultado final de la impresión 3D  los modelos se mantienen para asegurar que todos los detalles y quedamos muy satisfechos con el resultado. Estamos deseando trabajar junto con Nadia en más proyectos en el futuro”.

En verdad esta es una magnífica idea del cómo se puede llevar en concreto una idea salida de la nada y que sea tan exitosa como el proyecto de Nadia, es un gran logro.