El día de hoy tuve la oportunidad de conocer la empresa que Adolfo Babatz ha fundado. Su nombres es CLIP, la primera plataforma tecnológica en el mundo de habla hispana que permite a un teléfono celular convertirse en Terminal Punto de Venta (TPV).

Como lo escribí en este artículo, en la actualidad, en México, hay 50 millones de usuarios de SmartPhone y se estima que existan 6.5 millones de comercios para 2017. Ante este escenario, la llegada de Clip promete revolucionar los pagos con tarjeta de crédito y débito en México. No importa si es un médico que atiende a domicilio, un abogado, un taxista o cualquier otra pequeña o mediana empresa, el objetivo es que con Clip ya podrán cobrar sus servicios mediante su teléfono móvil gracias a la plataforma tecnológica de Clip.

Clip es un sistema que, de acuerdo con sus creadores, “está revolucionando los hábitos de pago con tarjeta de crédito y débito”, haciendo que cualquier teléfono inteligente se convierta en una Terminal Punto de Venta (TPV), tal como la que utilizan los grandes establecimientos, pero con la ventaja de ser más sencilla y segura debido a que incorpora un innovador proceso de prevención de fraudes.

Según Adolfo Babatz, co-fundador y CEO de Clip, en México existen alrededor de 5.1 millones de empresas, de las cuales más del 99% son pequeñas y medianas (Pymes), las cuales generan 7 de cada 10 empleos formales en el país. Sin embargo, este sector productivo se enfrenta todos los días a barreras que dificultan su desarrollo y crecimiento sostenible.

 “Desafortunadamente, uno de los requisitos para hacerse de una TPV fija es cumplir con un mínimo de facturación al mes para mantenerla activa, además de que se tienen que realizar múltiples pagos por comisión, derecho de uso, conexión y otros gastos administrativos, lo que ha provocado que sólo 9% de los pagos en México se hagan con TC/D y únicamente 400 mil comercios cuenten con este servicio, cuando debería de haber mas de dos millones de empresas aceptando tarjetas de crédito y débito”,

Adolfo Babatz, co-fundador y CEO de Clip








QUÉ SE REQUIERE PARA TENER UN CLIP 

Clip pone al alcance de los mexicanos la primera plataforma tecnológica que faculta a las Pymes y profesionistas independientes la recepción de pagos con tarjeta de forma más fácil, segura y accesible. Para ello, lo único que los usuarios requieren es tener un celular con sistema operativo iOS o Android. Para empezar a recibir pagos, el usuario abre una cuenta en menos de cinco minutos en la página www.clip.mx, descarga la aplicación y solicita el envío del lector de tarjetas portátil a su casa u oficina. El proceso de recepción de pagos es simple: el vendedor adapta el lector a su equipo, desliza la tarjeta de crédito o débito y solicita al comprador su número celular. El comprador recibe un mensaje (SMS) con un código mediante el cual el vendedor verifica la autenticidad de la tarjeta y, para cerrar la operación, el cliente firma de conformidad con su dedo o un lápiz digital en la pantalla táctil del teléfono. Finalmente, la información de la transacción se envía al correo electrónico del comprador, incluyendo firma y el lugar exacto en un mapa donde se realizó la transacción.


CUÁNTO CUESTA

Para quienes usan este servicio sólo pagarán una comisión cercana al 3.5% por cada venta, olvidándose de comprobar facturaciones mínimas y realizar otros gastos administrativos como papeleo o pagos de renta mensual. De hecho, Clip sólo gana si sus clientes ganan. De modo que tecnologías como éstas son aliadas de las Pymes al apoyarlas a reducir sus costos operativos y agilizar el proceso de recepción de pagos. En ese sentido, Adolfo Babatz indicó que al estar con Clip los clientes adquieren grandes beneficios: la posibilidad de aceptar todas las tarjetas de crédito y débito (Visa, MasterCard, Amex y Discover), respaldo de un equipo sólido de especialistas, un rápido retorno de inversión  y, sobre todo, garantía de contar con un innovador modelo de prevención de fraudes que está siendo desarrollado por Clip en Silicon Valley, Israel y México, y cuya patente está protegida a nivel internacional.