Paperman, corto de Disney, ganador del Oscar. La espera del director John Kahrs para crear el corto acreedor al premio Oscar, rindió frutos.

A lo largo del tiempo John Kahrs se preguntó ¿Cómo hacer que la magia que una vez haya tocado el cine de animación, pueda tener ese efecto maravilloso, que solo el arte podía lograr dar? En ese momento, John, ya estaba poniendo manos a la obra, él estaba trabajando en sus storyboards para Paperman, que esta pasada entrega de los Oscares 2013, ganó la estatuilla dorada. Originalmente, iba a ser un cuento de hadas urbano en un mundo hermoso de luz y de sombra, haciendo gala de lo último en tecnología CG, usado para la animación, dicha animación se refiere a la iluminación global y Radiocity (usando luz física). John, al mirar un bosquejo de Keane durante el proceso de producción, se dió cuenta que, en el proceso de creación gráfico de nueva generación, basado en uno de la antigua escuela, las líneas que le brindan la calidez al dibujo animado que conocemos de antaño, simplemente, se perdían y todo parecía realmente un desperdicio, claro, esto es algo que John quería evitar a toda costa pero, el director, se las arregló para  hacer un híbrido de las antiguas escuelas y las nuevas de animación, entonces lo logra con una mezcla exacta de 2-D y 3-d al mismo tiempo.

R&D Department de Disney, fue el laboratorio de pruebas de Kahars y tuvo suerte al encontrarse con el ingeniero de software Brian White, que ya tenía tiempo trabajando con una pieza nueva de software de animación llamado Meandro, que se especializa en la interpolación de imágenes en 2-D, (es un software que se encarga de enmendar algunas animaciones dibujadas que llegan a tener lagunas, esto permite perfeccionar la animación). Dijo Keane,”Uno escucha gente que habla mucho de innovación – la innovación surge de la necesidad”. “La necesidad en este caso fue que tuvimos que encontrar la manera de tener una capa inferior CG que arrastraba estas líneas dibujadas en la parte superior de la misma.” Es obvio que, Meander ha demostrado a lo largo del tiempo que, con la tecnología se puede lograr cosas infinitas, se puede por ejemplo seguir la posición de una mano en el espacio 3-D, y también se pueden llenar los espacios vacíos, convirtiendo este ceño fruncido en una sonrisa.

Pero gran parte del trabajo en el énfasis de Keane, fue el modificar la sensación de los contornos de carácter, a esto se le llama punto de ebullición, que es en realidad lo que logra dar una sensación auténtica, que son, señales muy importantes a proyectar en el ser humano. “Es parte de la mano humana”, dice Keane. “Esta es la clase de pequeños detalles, que eran grandes en la superación de una manera u otra”.  Luego de largos meses de pruebas preliminares se hicieron dos pruebas relevantes, que para el equipo de trabajo, eran sumamente convenientes, donde el último paso era que John Lasseter y el resto del estudio Disney dieran el visto bueno y el sí, al proyecto. “Creo que John estaba un poco escéptico. Es un tipo inteligente. Él ha visto todos estos efectos pictóricos y su preocupación era, ¿Se consigue solo el camino de la narración, o se conseguirá una manera de sumergirte en este mundo, que cuenta la historia de los personajes? “Keane relata. “Una vez que vi estas pruebas, todo ello se incorporó y nos dimos cuenta de que esto no era más que un truco barato”. 

Desde mi punto de vista, Paperman es la belleza misma de un mashup de tecnología, que solo esta y el pulso humano pueden dar al corto. En síntesis, esta hermosa pieza de arte, es un exquisito y sublime trabajo que fue realizado con un el conjunto de gente excepcional, que integran profesionalismo y amor al trabajo que realizan, al lograr hacer estremecer a los que tenemos la gran satisfacción de ver estas líneas plasmadas que son un regocijo a la vista.