Como todo lo demás en el negocio de la música, el papel del artista está cambiando. En los buenos viejos tiempos donde el soporte material, es decir el disco como actualmente se conoce Vinyl o CD gozaba de ventas millonarias, los administradores de los artistas en gran parte se ocupaban por ayudar a los artistas con estrategias para lograr esas ventas de discos y a conseguir firmar un contrato con una disquera o compañía discográfica.

Esto es, por supuesto, es una simplificación radical, y desde luego el conseguir un contrato discográfico no es un trabajo fácil. Sin embargo, esto era, el papel mas importante del manager en esos tiempos. Lo cual ahora ha cambiado radicalmente.


 

Ese contrato discográfico ya no es tan ansiado por el artista ni el manager en particular. Gracias al avance tecnológico y las herramientas de promoción que existen actualmente, la industria independiente cada vez gana más terreno, ya que es una industria que al artista y al manager le permite gozar de mayores ganancias sin tener que repartir un gran porcentaje a un tercero.

Hoy en día, para la gran mayoría de los directores, artistas y managers, su función principal es diferente. La intención es el desarrollo y la puesta en valor al artista como marca, es decir, desarrollo de distintos tipos negocios, como son las descargas, el streaming, redes sociales,el merchandising y por su puesto los shows.

Si, como creo que todos saben, cada quien ve su banda o artista como algo por lo que se debe desarrollar el valor de marca (brand equity), que ya no es información sobre la forma en que el valor de marca o banda esta en un contrato de grabación o discográfico. Más bien, se trata de aprovechar el valor de la marca para crear flujos de ingresos directos, así como las alianzas estratégicas en la que, de nuevo, crean visibilidad (lo que aumenta el valor de la marca o artista) y  genera mayores ingresos.

Todas esas horas dedicadas a los correo a los diferentes A & R de las personas en las disqueras, teniendo reuniones con A & R y gente en las disqueras, y, en general, pensando en la actividad del A & R y las actividades de las personas que trabajan dentro de una disquera, y todas las horas aquellos que luchan con los presupuestos de marketing. Ahora deben ser las horas pasadas haciendo ” desarrollo de negocios” (business development).

Ya la industria es diferente, ese aparato que anteriormente era un mounstro ha ido desapareciendo, donde las compañías disqueras se han fusionado, comprado, vendido y hasta desaparecido.





Por ello creo que ya hasta el nombre de compañía disquera debería de cambiar por Agencias Musicales, por que sabemos que el disco no es más el principal negocio y por esa mutación comercial, es necesario renovarse y generar diferentes acuerdos que provoquen la circulación del dinero entre todos los actores de esta industria musical.

Todos los involucrados en la industria debemos estar preparados para hacer el desarrollo empresarial. La mayoría no tiene formación empresarial adecuada, y, sin culpa propia, y el mercado que castiga a los que no tienen las habilidades requeridas, en nuestro país dicho mercado no castiga tanto como en paises desarrollados (Estados Unidos) pero si logramos esa preparación individual, estaremos colaborando a crear una industria musical completamente profesional.  Algunos, en cambio, se toman el tiempo para aprender los fundamentos del negocio, y están cambiando el paradigma.

Hay bueno ejemplos de quienes hacen las cosas bien en México, pero todavía falta bastante.

Creo, que a pesar de estar viendo ese cambio existe un cierto miedo por dar ese paso y  que la mayoría no han pensado en estos nuevos términos, y me temo que muchos siguen pensando en términos que giran en torno a conseguir un contrato discográfico (lo cual tampoco esta mal).

Lo importante en cualquier industria es renovarse, innovar, y empezar a construir modelos que beneficien a todos y principalmente al artista que es quien hace que los engranes sigan dando vueltas, obviamente con un cierto equipo, pero sin el artista no hay nada que de origen a la música.

Para con ello evitar monopolios y profesionalizar un sector que tanto lo necesita, desarrollando y logrando la participación de nuevos músicos, managers, bookers, abogados, marketeros, derechos de autor, bares, venues, estudios, nuevas leyes, nuevas sociedades etc. Y que estos nuevos actores puedan comulgar con los ya existentes y de esa forma se genere una sinergia de entretenimiento musical.






Ahora la nueva reforma de la ley de telecomunicaciones trae ciertos beneficios y el gran paso es que se esta logrando es evitar los monopolios. Ya que sin monopolios ayuda a que el sector pueda crecer de manera gradual. Es a lo que la industria musical debe llegar a lograr acuerdos benéficos entre todos los actores.

Por ello la industria musical a nivel mundial debe renovarse apuntando a un futuro impresionante.