“Nos encanta el deporte así, lo hacemos queremos creer lo mejor para el.”


En los últimos días hemos sido testigo del caso que se lleva a cabo en Pretoria acerca de la muerte de la modelo Reeva Steenkam, y del atleta que está involucrado en el caso el medallista olímpico y paralímpico Oscar Pistorius.

Estamos ciertamente desilusionados, puesto que hoy en día inculcamos que el deporte ayuda a fortalecer los valores y el carácter en nuestros jóvenes. Y los casos como el de Oscar Pistorius envuelto ahorita en un escandalo de tiroteo y la muerte de su novia, nos deja un poco desalentados, y nos derrumba las barreras de buenos ejemplos en el deporte.

No solo tenemos los casos como este de homicidio alegado por el atleta imprudencial, si no que también recientemente hemos ido conociendo casos como el de Lance Armstrong quien después de 10 años  y de 7 título del Tour de Francia, ha declarado tras acusaciones el uso de drogas ilegales en el ámbito deportivo, también en el beisbol tenemos  a Alex Rodríguez, en el Fútbol Americano tenemos al nuevo campeón del Super Bowl Ray Lewis.

Si dejamos de lado las drogas y en este caso los homicidios también tenemos el caso de Tiger Woods, a quien se le descubrió una vida privada muy turbia.

Con estos casos, queda resaltar que los atletas son humanos,  y de alguna forma se les tiene que advertir a los fans en tener cuidado de adorar a los atletas como héroes.

Teniendo en cuenta cómo los niños crecen rápido ahora y lo difícil que es para ocultar la realidad de ellos, incluso es posible por más tiempo que los niños inteligentes celebrar los atletas a ser los mismos héroes en sus vidas que están en sus juegos?

A pesar de toda la evidencia continua de que un grande muchos hombres jóvenes que practican deportes – como los jóvenes varones en todas las sociedades – se inclinan hacia un comportamiento inaceptable, mantenemos la ilusión de que los atletas deben ser admirado y emulado.


“Por favor, por favor, no quiero creer que Oscar Pistorius es un atleta.” Por  FRANK DEFORD