Para nuestro rincón necaxista creo que es importante destacar a nuestro gran referente, capitán y líder de gran técnica, inmenso talento, habilidad y toque exquisito con el balón, excelente visión de juego y unos trazos de crack, esos pases de medio gol, que dejaban al delantero con la oportunidad de solo empujar el balón.

Estoy hablando de un maestro, ese increíble sensei en las canchas, el gran Alex Aguinaga, dotado de una magia especial que solo los dioses del fútbol la tienen. Este ecuatoriano surgido de la Escuela de Fútbol Ciudad de Quito, que inicialmente llegaría al América y que por cuestiones de este club deciden enviarlo al poderosísimo Necaxa.

El astro que cambió el modo de juego del fútbol mexicano entregando nobleza, liderazgo y por su puesto elegancia, inmortalizando su juego a nivel mundial. El pasado martes 12 de noviembre, en Pachuca en la ceremonia de investidura de 23 nuevos integrantes de la segunda generación del Salón de la Fama de Futbol, se reconoció lo que Aguinaga entregó al fútbol, por ello y por toda su carrera donde llevo al Necaxa a ser el equipo de la década de los noventas y llevar a la selección ecuatoriana a realizar grandes eliminatorias mundialistas y concluir con muy excelentes participaciones en mundiales.

Caballero en el terreno de juego que impuso un sello con sus gambetas y la forma de anticiparse al contrario, robando balones para convertirlos en goles, este grande que pensaba y analizaba el movimiento de su oponente para adivinar su pensamiento, este grande que nos lleno de clase por todos los estadios del mundo y principalmente en el estadio azteca.

Este estadio azteca que como dice Andrés Calamaro: Cuando era niño, y conocí el estadio azteca, me quedé duro, me aplastó ver al gigante, de grande me volvió a pasar lo mismo. Y así nos paso con el ritmo del balón de los dioses futbolísticos como lo es Aguinaga. Ahora en su etapa como DT transmitirá todo aquello que entregó en su carrera, feliz esta el mundo del fútbol de seguir teniéndolo en sus filas con esta nueva faceta.

No queda mas que agradecer que grandes jugadores que entregan espectáculo y valores lleguen a nuestro futbol, que nos permean de liderazgo y nos enseñen la fidelidad a una camiseta, por ello merecen estos reconocimientos. Nos dejan un legado de admiración dentro y fuera de la cancha que difícil se olvidará.