Es espectacular observar como se gesta un proyecto cinematográfico de principio a fin, como se involucran diferentes tipos de profesionales y como imaginas múltiples escenarios, tanto en la parte legal como en la parte creativa, te vienen a la mente las sincronizaciones musicales perfectas. Hay películas o documentales que podría parecer imposible terminar, ya que de forma independiente se irán sorteando los distintos obstáculos con el fin de consolidar un presupuesto y terminar una obra audiovisual.

Este es el caso de Libra x Libra, documental de pantalla grande, donde se aborda la historia de el gran campeón de box Juan Manuel Márquez, un reto de todos los involucrados para lograr transmitir lo que se vive, se goza y se sufre en el Box.

Ahora que vivimos en una época de mucha oferta en el arte, donde la industria independiente predomina y gana terreno, vemos que frecuentemente existen proyectos que nacen de una idea y se van desarrollando hasta que la obra se termina por completo. Es interesante que estos proyectos en que la creación de toda la obra audiovisual es meramente independiente, desde la dirección hasta la musicalización, se desarrolla en el terreno de la independencia.

Hay momentos donde el tema de la sincronización musical de audio y video se complica, esto por los presupuestos y las autorizaciones o contratos de licencia burocráticos que se deben realizar para poder lograr que una canción este en una película.

La sincronización que es la unión de audio con video, tiene un proceso donde los titulares de la grabación deben autorizar la explotación comercial, así como el dueño de la creación musical, es decir el autor. Hay veces donde el autor y dueño de la grabación o master es el mismo, pero también hay ocaciones donde hay titulares distintos.

Por ejemplo, un sello discográfico puede ser el dueño de la grabación y una editorial (publishing) el titular de los derechos patrimoniales (derechos de comercialización) de una obra, por lo que se tendría que solicitar dos tipos de autorizaciones y realizar dos pagos.

Cuando los titulares son los mismos, hace mas sencillo el trámite. Aunque son dos derechos diferentes, se le paga a un solo titular lo correspondiente y acordado con el productor. Una vez autorizada la explotación comercial por medio de un contrato de licencia procede esta sincronización y hace que la escena tome vida.

Admirables estas ideas que se convierten en realidad, que con el esfuerzo de muchas mentes se llegan a concretar los sueños. Este proceso independiente suele ser complejo pero a la vez mas sencillo que modelos de entretenimiento predeterminados.

Lo maravilloso de la industria independiente es que hace mas fácil la sincronización musical y provoca que se desarrolle la cultura, y compositores o grupos musicales aporten sus temas al cine.

Para el documental de libra x libra decidieron tomar este modelo sin tener que recurrir a temas musicales muy caros o muy usados,  de esa forma dar oportunidad a obras musicales diferentes y de calidad.

En varias platicas con el director y el productor y al conocer el apoyo que darían a nuevos artistas como fue el caso de Antonio Tranquilino quien realizó el score del documental, con temas instrumentales como ‘’Sweet Science’’, ‘’Sparring’’, ‘’Rounds 1 a 3’’ y México City con colaboración de Diego Medellín.

Decidimos proponer para ciertas escenas a Dapuntobeat con su tema ‘’Exploid’’ y Timothy Brownie con ‘’Highlander’’ negociando y concretando la parte legal con las licencias del master y del derecho de autor, para que con esa supervisión legal y musical se pudiera lograr los documentos que autorizaran el uso de dichos temas.

El arte musical y cinematográfico expresa momentos, sentimientos, pensamientos e ideas de sensibilidad del individuo donde convergen artistas con el animo de producir y sacar a la luz sus creaciones sin mayor complicación. Esta sinergia que genera una industria independiente, provoca que proyectos lleguen al final de su camino y circulen por el camino de la cultura y el espectador final cuente con infinidad de opciones, por ello debemos provocar y apoyar este desarrollo de arte independiente que nos otorga un caudal de imágenes y sonidos.

Apoyemos a la música y al cine independiente.